
“Me gusta la gente que vibra, que no hay que empujarla, que no hay que decirle que haga las cosas, sino que sabe lo que hay que hacer y lo hace. La gente que cultiva sus sueños hasta que esos sueños se apoderan de su propia realidad”.”.
Mario Benedetti
La excelencia personal: La diferencia que marca la diferencia
Hay personas que eligen este lema como forma de vida. Ellas son personas que saben de la importancia de conocerse a uno mismo, que mantienen vivo el espíritu de superación y que cada día se esfuerzan por dar lo mejor de ellas mismas.
En una época en que la gente trabaja sin ganas en cosas que no le motivan, en que todo lo que se oye son quejas y en que muy pocos tienen iniciativa, hay quien se atreve a ser diferente.
Algunos se distinguen por basar su vida en valores, vestirse con una actitud positiva y proactiva y apostar por sí mismos. Ellos son la diferencia que marca la diferencia.
Buscar la excelencia personal no significa ser arrogante ni estar por encima de los demás, sino que se trata de rendir al máximo en la carrera de la vida, en la cual no se compite con otros, sino con uno mismo.
Cuando uno vive en un continuo afán de superación se convierte en una fuente de inspiración para otros que, como él, ansían ser felices durante el camino.